A seguir escribiendo...

En algunas columnas he tenido éxito, otras fueron polémicas y tuve la razón en muchas. En otras me equivoqué, pero aquí están para que todos las revisen, las comenten y las critiquen.

martes, julio 29, 2014

La sequía en Colombia

Foto tomada de: http://blogtodosporelagua.files.wordpress.com/2012/10/sequia.jpg

Por: Mauricio Galindo Santofimio
Subdirector @esferapublicarm

Una vez más los titulares de prensa muestran las devastadoras consecuencias de los cambios climáticos a los cuales el país se viene viendo sometido desde hace algunos años, por cuenta del Fenómeno del Niño.

No es más sino recordar lo de los chigüiros muertos en el Casanare hace unos meses para poder dimensionar la tragedia: se habla de 45.000 reses muertas, de la baja producción lechera en algunos sectores del país y lo peor, del total abandono en zonas como La Guajira en donde los que mueren son los niños. Casi nada ¿no?

Y es que hablar de estas cosas no es nada fácil, porque da rabia, da indignación y hasta desesperanza. No tenemos en el país, aún, hoy en día, en pleno siglo XXI, planes definidos y concretos para poder hacerle frente a estos fenómenos climáticos. Todo se corrige sobre la marcha, todo se trata de solucionar cuando ya pasan las cosas, siempre se ponen en funcionamiento los llamados planes de choque, pero no hay prevención, ni mucho menos planeación para afrontar los problemas que se sabe, se avecinan.

A uno le da estupor ver cómo, por ejemplo, en La Guajira, las autoridades locales y el gobierno nacional tienen la desfachatez de sumergir en el olvido y en la pobreza a un pueblo que merece el mismo tratamiento que cualquier otro en el país. Parece que en ese departamento la gente solo sirve e interesa para votar. ¿Cómo es posible, por ejemplo, ver la falta de administración en Santa Marta, ciudad capital de departamento, en donde el agua, por falta de obras, brilla por su ausencia?

Y eso no es que sea de ahora, eso es de años de olvido, desidia y corrupción. De años de abandono y despreocupación, de años de gobernantes que no piensan en sus gobernados sino en sus propios intereses.

Lo peor está por venir. Quienes saben, dicen que octubre será la época más dura y complicada de la sequía en Colombia, ¿y qué se está haciendo para solucionar la crisis y hacerle frente de una vez por todas y de raíz, a estos problemas climáticos que se han vuelto cotidianos cada año? Se necesitan soluciones a largo plazo, se necesita inversión, se necesita que el país, el gobierno, se acuerden de que La Guajira, y en general, esos pueblos abandonados de la Costa Atlántica y de muchas zonas olvidadas como los antiguos Territorios Nacionales, también son Colombia.

Estamos hablando de vidas de seres humanos y de animales que se pierden por física desidia. También de los daños ambientales y ecológicos por culpa de los incendios forestales que se producen. Si seguimos así, este no será el tercer mundo sino el quinto y en el peor de los infiernos.

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martes, julio 22, 2014

¿Mal ejemplo?

Foto tomada de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiZeasO_NrWt9L4GfVLsHPuSTIDySlzvX2mnJLWkMQBTwmsP1sDrCO35V1CPyMhRpmDhRJIQIwWtPZXXDX7NdDJnsFW14dWR4WteNiU2DIpGQa3ot3At8BUm8K6_XCkMyiM_keUjw/s1600/Andres+felipe+arias.jpg


Por: Mauricio Galindo Santofimio
Subdirector @esferapublicarm

Más allá de si la condena al exministro de agricultura del gobierno Uribe, Andrés Felipe Arias fue alta, fue justa o injusta, lo que causa extrañeza y una serie de interrogantes es la actitud de Arias frente a la justicia colombiana. ¿Se va a volar? ¿Va a dar la cara? ¿Tiene desconfianza de la justicia colombiana? ¿Cree que no tiene garantías? ¿Las tiene? ¿Fue justo su proceso? En fin. Lo cierto es que él como exministro de Estado debería dar ejemplo de acatamiento y obediencia a las decisiones judiciales. Para nadie es fácil ser condenado a 17 años de cárcel y la tragedia humana y familiar se deben respetar, pero insisto, una persona como él debe dar ejemplo.

Es importante recordar que no se le condenó por haber robado un peso del programa Agro Ingreso Seguro sino porque puso “La función pública al servicio de intereses particulares, los del Ministro, a través de la adopción de decisiones discrecionales, con las cuales se prohíja la corrupción y el desgreño administrativo, la inequidad y el exclusivismo, además del deterioro de la imagen del Estado” según apuntó el fallo de la Sala Penal de la Corte Suprema de justicia.

Pero no es posible que un funcionario de su envergadura, ahora sea un prófugo de la justicia colombiana, a la que debería defender y respetar. ¿No hizo parte él de la institucionalidad del país? Los casos del uribismo son conocidos: prófugos Luis Carlos Restrepo, María del Pilar Hurtado y ahora Arias, sin mencionar al general Santoyo ya condenado y a otros tantos que se encuentran en procesos penales o que ya están en la cárcel.

Y aquí no se trata de aplaudir a unos y ensañarse con otros. Si alguien delinque  debe ser castigado según el Código Penal y cumplir las leyes colombianas, llámese uribista, santista, petrista, samperitas o cualquier ista.

Pero además, algo inquieta, y es el hecho de que personas tan cercanas al expresidente Uribe se vean envueltas en hechos lamentables y de consecuencias penales y que contravienen, o por lo menos ponen en tela de juicio, las acciones legales de algunos funcionarios que estaban con él en su gobierno.

¿Qué nos dejó ese gobierno, prófugos? ¿Qué se hizo, según el caso de marras y de otros de gran recordación, en contravía del país? ¿Nos dejó un país dividido y altamente belicoso, pendenciero y fuera de eso, capaz de saltarse las vías legales?

Sin duda no es un buen ejemplo ese de que altos funcionarios obren como lo están haciendo los tres prófugos uribistas. ¿Si ellos lo hacen, que se puede pedir de un ciudadano de a pie? Ojalá vuelva el exministro Arias. Sería una magnífica muestra de reconocimiento a la justicia de Colombia, si es que la hay…

martes, julio 15, 2014

Un mes para soñar


Imagen tomada de: http://www.prensalibre.com/deportes/futbol_internacional/Mundial_de_Brasil_2014-Mundial_2014-Copa_del_Mundo_2014-Brasil-Protestas_PREIMA20140216_0117_32.jpg

Por Mauricio Galindo Santofimio
Subdirector @esferapublicarm

El sueño acabó y despertamos con un nuevo campeón de la Copa del Mundo de Fútbol. Fue el mejor, el que mostró buen fútbol. Alemania fue, sin duda, el que mereció levantar la Copa.

Muchas cosas se vieron en este Mundial 2014, desde mordiscos hasta fracturas, arbitrajes discutidos, injusticias futbolísticas, sorpresas, emociones, llanto, alegría, mujeres bellas, muchas mujeres bellas.

Sin duda, fue un espacio de un mes para soñar, un mes para pensar en otras cosas distintas, para hablar de ellas y para olvidarnos un poco de nuestras preocupaciones cotidianas. De Santos, de Uribe, de Petro o del Procurador.

Podríamos hablar de la Selección Colombia, de su gran papel, de cómo nos unió como país, al igual que del gran seleccionado de Costa Rica que también hizo soñar a su pueblo, o también de la debacle de la Selección brasileña, que ni siquiera pudo salvar su honor ante la buena Selección holandesa a la que parece siempre faltarle un centavo para el peso.

O podríamos hablar de aquellos que criticaron todo y terminaron sin acertar ni una de sus predicciones, o de quines las acertaron. Es indudable que este evento deportivo, el más visto en el mundo, es un espectáculo que despierta el nacionalismo y exacerba los ánimos. Pero lo fundamental, lo que nos regocija, es que con vencedores y vencidos, para quienes amamos el fútbol, el torneo llegó a su fin y pasará a la historia sin los contratiempos que muchos vaticinaban.

¿Fue pobre su inauguración?, quizás, ¿se esperaba más del equipo anfitrión?, por su puesto. Pero también se batieron records: el alemán Klose es hoy, el mayor anotador de todos los mundiales, Faryd Mondragón el de más edad en haber jugado un Mundial, y la Selección Colombia ha llegado por primera vez, como Costa Rica a los cuartos de final.

Nos queda esperar que nuestro James, además del de goleador, consiga el premio a quien anotó el mejor gol. Hay que votar: es.fifa.com

Lo de este Mundial fue inolvidable. Vamos desde ya a contar los días para llegar a Rusia en el 2018 y para desde ya, también, consolidar el trabajo de un equipo que debe seguir liderado por José Néstor Pékerman. Con él y con el apoyo de todos, podremos seguir haciendo historia con el fútbol colombiano. La próxima vez, como vamos, mínimo llegamos a semifinales.

viernes, enero 31, 2014

¿Un año más de lo mismo? El reto de las universidades

Imagen tomada de: http://cdch-ucv.net/wp-content/uploads/2013/07/universidad.png


Aunque algunas universidades ya empezaron sus labores hace rato, este lunes comienza oficialmente el año académico en todas las Instituciones de Educación Superior y la sociedad, los estudiantes y algunos profesores esperan que sea un período con innovaciones y no simplemente un año más de lo mismo.

La Pruebas Pisa que se dieron a conocer a finales de 2013 ya nos mostraron la mediocridad que existe en los futuros egresados en lectura, matemáticas y ciencias y el vergonzoso puesto 61 que ocupó Colombia entre 65 países evaluados.

De manera pues, que lo que se viene no es seguir por la vía en que vamos, es decir, descuidando las funciones sustantivas de la universidad: la docencia, la investigación y la proyección social, sino dándole a cada una la importancia que merece y por supuesto, poniendo a trabajar a las personas comprobadamente idóneas en cada una de ellas.

La docencia, por ejemplo, ya no es hoy lo que debiera ser, pues se ha puesto al servicio de procesos administrativos que nada tienen que ver con su razón de existir. Hoy por hoy se ve a muchos profesores universitarios metidos de cabeza en cuestiones de acreditación que ni siquiera, en muchas ocasiones, se tienen claras.

De la investigación, ni hablar. Estamos a años luz de convertirnos en un país que investiga. Las supuestas investigaciones son simples elucubraciones que nada tienen que ver con la realidad y se hacen para cumplir con las cargas académicas asignadas a los docentes para que puedan cumplir con sus medios tiempos o sus tiempos completos. Si no lo creen, pueden consultar en Colciencias  cómo está el país en ese tema.

Y la Proyección Social, que debiera también verse como una forma de acercar a los estudiantes a la realidad, a la manera de ayudar a la sociedad desde sus profesiones, se ha vuelto un requisito que se debe cumplir, en el caso de las universidades privadas, en aras del cuentico de la responsabilidad social que las exonera de impuestos y las hace ver como las más servidoras y bondadosas del planeta.

Servirían si no descuidan a sus estudiantes, a sus docentes y a todo su personal. Si les dan el trato que merecen. Si dejan de recibir alumnos como bultos de papa y de llenar a los profesores con cargas que no les corresponden.

Hay un último tema y es el que tiene que ver con la innovación. Eso es lo que se necesita. Que creen cosas nuevas que sirvan al país, que sirvan a la sociedad. Que dejen de creerse el ombligo del mundo y que sean capaces de diferenciarse unas de otras por cosas novedosas que sean ciertas y que no solo aparezcan en los prospectos que les dan los estudiantes quienes creen todo lo que les dicen y dejan escapar sus sueños metiéndose, a veces, engañados, en universidades que ofrecen pero no dan.

El reto, pues, es grande: lograr que las universidades se vuelvan centros de real conocimiento y no aposentos de cumplimiento de las normas del Consejo Nacional de Acreditación. Si las universidades son buenas, lograrán la Acreditación de Alta Calidad, las que no la tienen, claro, y no vivirán en función de ese tema que las ha carcomido y las ha puesto a pensar en todo menos en educación.

Que los profesores se dediquen a enseñar y a aprender con sus estudiantes, que los alumnos a aprender y a enseñar a sus profesores y que los administrativos se dediquen a administrar, teniendo en la cuenta que administran no almacenes sino centros del saber.

viernes, diciembre 20, 2013

El Consejero





Treinta y ocho personas pensando en qué escribir para ganar el concurso de cuento de mi salón. Yo aún no tenía idea de cuál habría de ser mi historia. De repente apareció  en mi cuarto una sombra que no era mi sombra. Grande, gorda, se podía distinguir en ella una larga barba, un gorro similar al de las pijamas de los abuelos de los cuentos, una enorme barriga y un gigante bolso que me hizo pensar que era un ladrón.

Estaba sola maquinando en mi cabeza cómo ganaría el concurso. Tuve miedo, mi piel parecía de pollo y aunque el día era caluroso, no lo era tanto para producir toneladas de sudor que fueron las que salieron de mi cuerpo. Saqué valentía no sé de dónde, me levanté de mi silla y me acerqué a aquella sombra que de inmediato cambió de sitio. Volví mi mirada hacia su nuevo lugar y el enfado reemplazó al miedo. Las paredes blancas de mi habitación contrastaban con aquella figura inesperada, su color se transformó y ni el blanco de las nubes de un hermoso día de verano era más hermoso. Me aterré y por un momento sentí que era un sueño, pero no, realmente estaba pasando. Quise empujar a esa figura y salir corriendo en busca de ayuda.

Al parecer, y eso lo pienso ahora, ese personaje podía hasta leer mis pensamientos. Dejó de ser sombra y se personificó de una manera espectacular, increíble. No tuve miedo. Mis lágrimas fueron de alegría.

- ¿Te has portado bien este año?, me dijo con una sonrisa en sus labios.

- ¿Qué haces tú aquí? ¡No hemos acabado ni siquiera el mes de octubre y no entiendo la razón de tu presencia!

Guardó silencio y me miró tratando de encontrar la respuesta a aquella pregunta que de seguro ya conocía. No tuve más remedio que decirle la verdad.

- A veces contesto mal, no hago las tareas, me pongo de mal genio, tengo mi cuarto desordenado, como y hablo en clase, no tiendo mi cama, no guardo mi ropa, no hago caso, etc., etc., etc., pero en términos generales me he portado bien.

- Jo, jo, jo… ¿Y eso es portarse bien? ¿Todavía quieres esos regalos que pides todos lo días del año a mis buenos amigos los enanos del Polo Norte?

- ¿Qué le ves de malo?, todos los niños de mi edad, los de once o los de doce y los de ocho o nueve hacen esas cosas y sin embargo, en Navidad reciben cantidades de regalos. ¿O es que soy la única que observas durante todo el año?

- Efectivamente contestas bastante mal y tu genio no es el mejor. Por lo que veo, tu cama más bien parece un ropero y tu closet tu cuarto de San Alejo. En cuanto a los etcéteras no te preocupes que los conozco todos desde hace mucho tiempo.

- ¡Me asustas, me desconcentras, me impides escribir un cuento que necesito y fuera de eso me regañas por semejantes tonterías!

Creo que ahí me pasé de bravucona. El viejo Santa no dijo una sola palabra y lo que hizo fue descargar su bolso, quitarse su gorra y desabrocharse un poco su abrigo. Se sentó con un poco de dificultad sobre la ropa que tenía encima de mi cama y con su dedo índice envuelto en unos impecables guantes blancos, me señaló haciéndome la señal de que me acercara a él. Así lo hice y cuando estaba muy cerca, me abrazó, me sentó dulce y suavemente en sus rodillas, acarició mi cabeza y me dijo con su apacible voz:

- Si los problemas de todos los niños del mundo fueran como los tuyos, jamás en mi larga vida hubiera derramado una lágrima de dolor. He recorrido el mundo miles de veces y en cada lugar hay niños como tú pero también hay quienes no tienen siquiera una cama, no hacen tareas porque no estudian sino que deben trabajar para poder comer cualquier cosa, de la ropa ni hablar porque algunos deambulan por las calles casi desnudos y hay quienes tienen alguna prenda rota, sucia, maloliente que no los abriga. Hay niños que mueren enfermos, desnutridos, de hambre, de física hambre. Hay injusticias con ellos, violencia, golpes, maltratos.

Tú te quejas de las cosas simples de la vida y por eso estoy hay aquí. Porque quiero que reflexiones sobre lo que tienes y también sobre lo que no tienes. Porque tus problemas son insignificantes y tú los magnificas. No se pueden comparar con los que te estoy contando.

Tu trabajo ahora es estudiar, responder por tus pequeñas obligaciones que para ti pueden ser gigantes pero que realmente lo que hacen es ofrecerte enseñanzas para tu vida. No vine a regañarte. Sabes que somos amigos pero los reales amigos son quienes nos hacen ver nuestros errores. Sólo vine para poder hablar sin el agite y la velocidad de la Navidad, para que mientras llega, te hables a ti misma y te respondas si todas las veces haces lo correcto o no. Equivócate, todos lo hacemos, pero cuando lo hagas, acepta tus errores y enmiéndalos.

- ¿Por qué nunca antes me habías hablado de esta forma?, le pregunté algo sorprendida.

- Porque ahora tienes la edad para comprender mejor las cosas. Tú y yo nos volveremos a encontrar y ya no hablaremos de camas mal tendidas o sin tender, o de ropa, o de tareas, o de juguetes. Hablaremos, cuando sea el momento, de problemas que tendrás que solucionar con más esfuerzo que ahora, de cosas que la vida te dará y que no te dará. Pero esta es la época para la solución de los que te preocupan. Tú sabes la respuesta.

Luego de ese diálogo me levanté de sus rodillas, caminé hacia mi escritorio y me senté en la silla. Cuando di la vuelta mi cama estaba vacía y solamente una hoja blanca reposaba sobre mi almohada. Volví a levantarme, me dirigí hacia aquel papel, lo desdoblé y lo leí:

“Ya tengo tu lista de regalos”.

Volví a mi silla y empecé a escribir.

Creo que esta historia nadie me la va a creer. Lo que importa es lo que realmente crea ahora.

No es un cuento. Es la realidad. Es la vida.


Apagué mi computador, pasé al comedor, empecé a comer, terminé y cuando volví a mi cuarto había un protector de pantalla que por arte de magia también había aparecido. Decía fin.

viernes, diciembre 06, 2013

No valió la pena




“Habían atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo el interior del avión...” Fue en ese instante cuando se dieron cuenta de la verdad. De la aterradora verdad. Aquella capa de nubes no era más que el bálsamo para afrontar la realidad. Quizás hubiera sido mejor haberse quedado atrapados en esa oscuridad. Cuando la luz apareció, iluminó los rostros de cada uno. Y vieron con estupor la auténtica faceta del ser humano. Dos pasajeros, quizás como Farishta y Chamcha, cobraron formas angelicales y diabólicas, pero como aquellos, ninguno cayó en picada. Se quedaron dentro del avión, observaron a sus congéneres, murmuraron y no entendieron. Tal vez no podían entender. Ni a Dios ni al diablo compete en últimas comprender. Eran sus miradas, eran sus gestos, era su actitud, era todo eso lo  incomprensible para dos sujetos de otro mundo, de otra historia, de otra vida. En ese avión apareció la envidia, la desolación, la incertidumbre, la vanidad, el mal. Y ninguno lo disimuló, simplemente eran así, simplemente vivían así, con esos defectos, con esos odios reprimidos y presentes, con codicia, con ambición, con rabia, con ira. De un momento a otro los dos transformados cambiaron también su actitud, el avión seguía deprisa, con más brillo en su interior hacia un destino incierto. Presintieron que adonde iban no tendrían sueño alguno ni esperanza ninguna, entonces decidieron que lo mejor era abandonar esa nave para emprender el camino de la vida y de la muerte. Lo uno sin lo otro no existe. La presencia del mal y del diablo ratifican la existencia del bien y de Dios. Y fue así como cada uno permitió que ese avión siguiera hacia la vida humana, con el sol resplandeciente que solo alumbra para ocultar las sombras. Desde otro escenario los transformados vieron como sus antiguos compañeros de viaje siguieron con sus vidas. Ellos ya tenían las propias y en esas nuevas vidas entendieron lo frágil y lo absurdo que habían creado. En ese lugar entendieron que no valió la pena.

sábado, agosto 03, 2013

¿Qué gana Bogotá si Petro se va?


No hay peor idea que la de revocar a Gustavo Petro. Y es mala porque si se va, los problemas de la ciudad no se van a arreglar. Además, quien llegue, según lo dijo Antonio Navarro, debe seguir gobernando con el Plan de Desarrollo del actual alcalde.

De todas formas la Registraduría ya avaló las firmas para la revocatoria y si Petro no apela, podríamos estar en votaciones dentro de dos meses. Unas votaciones para revocar y luego otras para elegir al nuevo burgomaestre, es decir millones de millones de pesos que se podrían invertir en obras prioritarias.

En eso metieron algunos políticos a muchos bogotanos. Miguel Gómez, el promotor de la revocatoria, ha manifestado claramente su deseo de ser alcalde, entonces es ahí cuando uno se pregunta si la ideíta de revocatoria es por el bien de la ciudad o por un beneficio propio.

Lo cierto es que por ahora Gustavo Petro tiene algunas opciones para detener ese llamado a las urnas pero lo que no tiene es la capacidad para detener al procurador que seguramente lo va a destituir y a inhabilitar por varios años.

Si este alcalde no mejora su imagen ante los bogotanos, quizás no lo revoquen y termine yéndose por cuenta de Alejandro Ordóñez, ¿pero quién gana con eso? ¿O será que otro alcalde en 18 meses transforma esta ciudad capital de Colombia y la deja más vivible?

La pregunta es para los ciudadanos pero también para el jefe del Ministerio Público que debería también pensar en la ciudad.

domingo, marzo 14, 2010

El tuerto es rey (no en un país de ciegos, sino de ignorantes)

Foto: WikiCiudaDana (flickr.com)

No debería sorprenderme la creciente ignorancia en Colombia, pero aún logra hacerlo, aunque más que sorprenderme, me indigna. La desinformación, la chabacanería, la sumisión, la pobreza, la incultura, la ineficiencia, la estupidez y la falta de consciencia, entre otras cositas, son cada vez peores pese a que se dice con mucho entusiasmo en los discursos y en las conversaciones de los amantes de las actitudes positivas, que estamos cada vez más cerca de salir de todo eso y mucho más lejos de la podredumbre que es nuestra verdadera realidad.

Mientras más pasan los días, más nos sumergimos en la vergonzosa precariedad que sólo puede existir en una sociedad como esta, la colombiana, y que en últimas, merece realmente lo que tiene: corrupción, violencia, ignorancia, hambre, inequidad, ineptitud.

Parece muy pesimista esto que digo, pero voy a mostrarles unas perlitas que vi en los comicios de hoy para que ustedes juzguen y después digan si lo es o es que la paranoia me tiene consumido. Hay joyas para enmarcar, veamos:

- Jurados absolutamente desinformados que sin ningún problema, preguntaban a los electores por cuál consulta deseaban votar y que al escuchar a los ciudadanos, peor de informados, decir que por las dos, entregaban los dos tarjetones como si nada.

- Votantes que decían abiertamente que no querían votar por el Parlamento Andino y de nuevo los jurados, en lugar de indicarles que entonces votaran en blanco o no marcaran el tarjetón, no lo se lo entregaban.

- Ciudadanos que pensaban que los “tres chiflados” eran tan amigos que daba igual si metían el tarjetón sin marcarlo porque cualquiera de los tres que ganara daba igual.

- Escrutinios a puerta cerrada, contraviniendo la ley y la directriz de la Registraduría en el sentido de permitir a los ciudadanos y a los periodistas, permanecer, junto con los testigos electorales, en el momento del conteo de votos.

- Policías que desconocen la ley y van sacando a diestra y siniestra a quien no les cae bien, sólo por querer observar el escrutinio de una mesa de votación.

- Lentitud e ineficiencia de la Registraduría en relación con los resultados electorales.

- Como siempre, la tecnología haciendo de la suya y los tecnócratas defendiendo sus bondades. La página de la Registraduría se bloqueó, no funcionó, se trabó, se cayó, tal y como se va a trabar, a bloquear y a caer el país.

- En algunos municipios de la Costa Atlántica pensaron que el escrutinio se iba a demorar cinco minutos y no acondicionaron luz en los puestos de votación. Llegó la noche y la lentitud del proceso los dejó ciegos, pero algún tuerto se las debió ingeniar.

- Pobres por doquier y a granel premiando con su voto a quien les quita lo poquito que tienen y se lo dan a quienes mucho poseen.

- Partidos con candidatos investigados y con antecedentes sospechosos y como decía salud Hernández “…campañas de ríos de plata, unida a la escasa pulcritud de los dirigentes nacionales”, brillaron por su sagacidad y su astucia para el engaño.

Quizás falta pedagogía política. Pero pedagogía básica, menos Montesquieu, menos Rousseau, menos Maquiavelo, menos Platón y Aristóteles. Todos ellos sólo se entenderán cuando la masa, aunque sea, aprenda a votar. La teoría de los centros de educación básica y superior sólo tendrá sentido si en la práctica esa teoría se evidencia.

Menos maestrías y menos doctorados. Si los comportamientos políticos en este país son como estos, ni los doctores ni los magísteres nos sirven.

Si esto pasa aquí en Bogotá, la capital del país del tuerto, imagínense las bellezas que suceden en otras zonas mucho más pobres y mucho más ignorantes.

Hay que ir pensando en apagar y en irnos. Después de lo de hoy, aquí no hay futuro.

domingo, septiembre 27, 2009

El doctor Vallejo

Foto: mora.alexis

Sátrapa, atrevido, irrespetuoso, arrogante, lenguaraz, inescrupuloso, provocador, insolente, desvergonzado, ladino, artero, marrullero, soberbio, altivo, altanero, fiero, bizarro, grosero, impertinente, vulgar, descocado, desfachatado, alborotador, insurrecto, revoltoso.

Sí, tal como lo hizo con el inicio de su Desazón suprema, lo hago yo con el comienzo de esta columna que me vuelve a poner en la red luego de un receso casi forzado. Enumero palabras para definir lo que para muchos es Fernando Vallejo, el hoy doctor en Letras Honoris Causa de la Universidad Nacional de Colombia. Ciertos marrulleros de verdad, de la Academia colombiana, dirán que ni siquiera merece ser referenciado por alguien, para otros como los de la Nacional, es nada más ni nada menos que la conciencia crítica del país.

Y es que uno puede estar de acuerdo con sus imprudentes palabras o no, pero lo que no puede desconocer es su gran condición de escritor. No cualquiera gana el premio Rómulo Gallegos, por ejemplo, y no cualquiera suena como Nobel de literatura. También es comprensible que cause ampollas con el veneno de sus palabras, claro está, porque cada una de ellas está cargada de verdad y como ya se sabe, la verdad duele.

Yo apruebo muchas cosas de las que despide Vallejo con su verbo aunque un gran amigo me haya dicho alguna vez que quien lo hubiera leído no podría hablar de justicia social. Creo que el estar de acuerdo con algunas cosas suyas no excluye que se piense en salvarnos de esta miseria que invade el mundo. El mismo Vallejo lo demuestra y aunque se reconoce a sí mismo como un ferviente ateo, quienes creemos en Dios, a nuestra forma, sin rezos ni golpes de pecho, lo entendemos de una manera distinta.

Nadie lo ha comprendido, pero como ninguno, es él quien con su amor hacia los animales lo hace evidente. Decía Da Vinci que verdaderamente el hombre es el rey de los animales porque su brutalidad supera la de éstos, algo que queda evidenciado en sus textos, en sus entrevistas y obviamente en la realidad. El mismo Charles Darwin a quien llamó impostor en su Manual de imposturología física, dijo también que el amor a todas las criaturas vivientes es el más noble atributo del hombre, y así lo manifiesta Vallejo cuando con sus acciones y de nuevo, con sus palabras pone en evidencia que hay algo más que veneno en su alma.

Lo del título honorífico de la Universidad Nacional es un acto de comprensión de una de las más respetables instituciones de educación superior a quien ensimismado en su propio sufrimiento, ha hecho pensar a muchos sobre lo que padece nuestra pobre Colombia, que no es más que el producto de una raza humana enferma, pervertida y corrupta que sigue en plena caída hacia el desbarrancadero si no asume con entereza que las palabras de los ídolos no pueden cambiar el mundo si las actitudes, las formas de actuar y los compromisos no lo demuestran.

No faltará quien ahora diga, con la pedantería propia de los eruditos, que a un escritor como Vallejo no se le puede creer ni una coma. Y puede ser cierto, no se trata de creerle, de lo que se trata es de meditarlo, de reflexionar sobre lo que dice y de obrar con consciencia para cambiar lo que denuncia.

lunes, marzo 23, 2009

Periodista con delirio de grandeza

Foto: Empezar de Cero -->...

Me da pena tener que hablar de una colega pero ya no me aguanto más la estupidez de María Isabel Rueda. Es el colmo que tengamos que soportar sus columnas poco serias y sus sandeces cada vez que se le ocurren.

A la muy prestigiosa comunicadora se le ocurrió escribir el pasado lunes 22 de marzo en su habitual columna de El Tiempo que lo que le sucede a Samuel Moreno es que se siente perseguido y que por eso no puede gobernar. ¡Como si no fuera cierto!

Antes teníamos que tolerarle que nos mandara a escoger entre Shakira y Juanes como si eso fuera un tema de Estado o algo del mayor interés nacional.

Su sobrado y arrogante estilo para escribir la hace acreedora de un delirio de grandeza que no sólo no cabe en la cabeza de nadie sino que estorba, viniendo de una periodista con un espacio en un medio de comunicación serio como El Tiempo, bueno…

No toma partido, como debe hacerlo un periodista, pero le falta ponerlo de presente como indispensablemente es condición de un columnista. Hoy está con Uribe, bueno siempre ha estado, parece ser, sólo que le da pena aceptarlo; mañana con Samuel porque quiere “que le vaya bien”, la próxima vez con el Papa y sabrá Dios si en unos cuantos meses con Josef Fritzl.

Las acusaciones contre la familia Moreno tendrá que comprobarlas, al igual que revelar las pruebas de que las 2.243 reuniones que supuestamente sostuvo María Eugenia Rojas durante la Campaña de Samuel a la alcaldía no se presentaron. Tendrá que demostrar también que esa campaña o el mismo Moreno recibieron dineros de DMG como lo insinúa.

Por otro lado, no se ha establecido a ciencia cierta si el Pico y Placa extendido ha resultado ser un fiasco como ella misma lo dice, ni que haya estragos comerciales pues como también lo anota, las cifras no se han revelado, claro que cuando salgan a la luz pública van a ser “monumentales”, producto de esa persecución contra el Alcalde.

¿No está viendo las obras María Isabel? Quizás también vive en un país de ensueño como el de Obdulio o el de Peñalosa y no se ha dado cuenta de los trancones que ya empezaron para ejecutar la fase tres de TransMilenio. El metro no se ve porque no ha llegado, pero cuando esté listo, porque alguien tenía que empezarlo, si su pedantería se lo deja, escribirá un artículo para agradecerle a Samuel Moreno.

Como si fuera poco, también le endilga al Alcalde los malos resultados de Santa Fe y Millonarios. ¡La tapa! Ahora hasta técnico de fútbol debe ser el burgomaestre.

Bueno, todo esto es producto de un cerebro gigante con ideas liliputenses.
No sólo yo pienso cosas de este tipo en relación con María Isabel, si no miren este sitio: http://picotazosdegaviota.blogspot.com/2009/02/bienvenida-maria-isabel-rueda.html

lunes, febrero 09, 2009

En el Día del Periodista: el caso Morris-Botero

Foto: CONTRAVÍA T.V

Parece que con la polvareda que se ha levantado en los últimos días en torno a la actuación de Hollman Morris y Jorge Enrique Botero en las liberaciones de secuestrados de la semana pasada, de nuevo, el espacio para el debate sobre el proceder de un periodista en situaciones de riesgo se está empezando a abrir.

Qué mejor oportunidad que la de hoy, Día del Periodista, para abordar este tema que, sin duda, tendrá múltiples opiniones y consideraciones que deben analizarse con altura, con respeto, pero sobre todo, en aras de ofrecer elementos de juicio que enriquezcan las posibilidades de actuación de un comunicador y le den luces que mejoren su trabajo.

En mi condición de periodista no puedo más que condenar las abusivas e irresponsables declaraciones del presidente Uribe. Poner la lápida en la espalda de estos dos comunicadores no es una actitud digna de un mandatario que dice respetar a la prensa. Pero no sólo condeno las declaraciones por ser periodista sino además, por ser un ciudadano pacifista que entiende que la prensa como elemento fundamental de una democracia, debe velar por el equilibrio en la información, lo cual a su vez, permite que diariamente se formen ciudadanos libres. Las partes y las contrapartes se deben escuchar por igual, eso es lo básico que se aprende en una facultad de comunicación y periodismo.



Foto: cooperativa.cl

El Tiempo y El Espectador de ayer domingo divulgaron con amplitud las apreciaciones de Morris y Botero y mostraron las declaraciones de Daniel Samper Pizano y de Olga Amparo Sánchez, estos tres últimos, garantes en el proceso de liberación. Es claro, luego de leer y comprender sus relatos que a Botero se le autorizó para portar sus cámaras, lo cual es también una autorización para que oficiara como periodista. Esto lo ratifican tanto el CICR como los compañeros de Botero en la misión.

Lo de Hollman Morris es nada más ni nada menos que una censura a un trabajo de reportería que de acuerdo con la ley, cuenta con todas las garantías respecto a la reserva de las fuentes y a la posibilidad de llegar en busca de información a cualquier sitio del territorio nacional, que entre otras cosas, no es vedado ni prohibido para nadie. Eso lo debería ratificar el supuesto éxito de la seguridad democrática.

En lo que tiene que ver con el tema ético, volvemos a la manida preguntica que aún se debe hacer en las facultades de comunicación: “¿en una situación de riesgo, usted toma la foto o salva una vida?”. Botero hizo las dos cosas. De no haber sido por su inoportuna pero valiosa comunicación con Telesur, quizás la entrega de los secuestrados se habría suspendido.

Causa malestar que desde la Casa de Nariño se esté intimidando a algunos periodistas y premiando con exclusivas a otros que hablan o escriben bonito sobre Uribe. Las verdades duelen pero mucho menos cuando hay honestidad y transparencia en los procederes. Ministro Santos, la Operación Jaque ya pasó.

miércoles, enero 28, 2009

Las medidas de Samuel

Ilustración: ELECTROBUDISTA

El tema de las medidas adoptadas por nuestro Alcalde para mejorar la movilidad y la seguridad en las vías es bastante amplio y tiene muchas aristas que deben ser analizadas. Como soy consciente de que este y cualquier blog son espacios para lecturas rápidas, debo hacer un pequeño análisis, que aunque corto no tiene la extensión adecuada para su publicación. Espero me disculpen, aunque en honor a la verdad, he tratado de ser lo más sintético posible.

Voy directo al grano y como sé que muchos me van a desear lo peor, pues comienzo diciendo que estoy de acuerdo con la medida que amplía el Pico y Placa para los carros particulares adoptada por el alcalde Samuel Moreno.

Pueden si quieren repasar las columnas que he escrito en El Informante para que corroboren que poseo vehículo y que además protesté en un Día sin Carro montando una zorra que era en lo que pretendían Lucho Garzón y por supuesto Enrique Peñalosa, nos movilizáramos los dueños de vehículos particulares en Bogotá.

Ahora me adhiero a la medida, aunque discrepo de algunas otras del paquete de siete que ha impuesto el burgomaestre, veamos:

Pico y Placa:

Las medidas restrictivas son per se, una amenaza para la libertad, sin embargo, cuando se necesitan disposiciones de choque como las que se impondrán la próxima semana, pues debe haber normas no para incumplirlas ni para seguir con esta mentalidad mediocre de los colombianos que enaltece la frasecita manida de “hecha la ley hecha la trampa”, sino para cumplirlas realmente. En tal sentido, el hecho de que diariamente vayan a salir de circulación cerca de 450.000 vehículos, indiscutiblemente aliviará en algo la movilidad mientras se terminan las obras que empiezan a construirse, las cuales, se supone, nos permitirán, a futuro, disfrutar de nuestros vehículos. Por ello vale la pena el sacrificio.

No es cierto que salgan de las vías 530.000 automóviles como lo dice el Secretario de la Movilidad pues hay que contar que van a salir a ellas 3.000 buses que, según insiste el funcionario, transitarán por las zonas periféricas de la ciudad, a eso hay que sumarle las excepciones que de seguro se darán a quienes trabajan con sus vehículos y las trampas de algunos que con toda seguridad utilizarán un segundo carro.

De todas formas, la reducción de automóviles va a ser considerable. La gran inquietud radica en lo que Ricardo Monteczuma ha puesto sobre la palestra: las horas pico serán caóticas pues seguirán circulando los mismos carros de siempre más los 3.000 buses que empezarán a operar, así sea en zonas aledañas como se infiere de lo dicho por el secretario Fernando Álvarez. Esas zonas limítrofes también son transitadas y por lo tanto no es claro si de verdad sirve poner a funcionar los buses, para quiénes y si realmente contribuirán o empeorarán la movilidad. Me resisto a creer que Moreno se esté dejando manipular por la mafia transportadora de Bogotá.

Con todo lo anterior y en espera de que la solución no sea peor que el problema, creo que el sacrificio de todos en estos momentos es necesario y que nos guste o no, todos debemos aportar para que el futuro de la ciudad traiga una mejor calidad de vida. Es importante recordar que la cultura ciudadana juega un papel fundamental en esta coyuntura. En este país miserable, atrasado e inculto quizás sea mucho pedir que la gente empiece a pensar en colaborar, pero el trabajo también debe hacerse en ese frente, cosa que el Alcalde no olvida pues dentro de su paquete de medidas habla del tema como más adelante lo veremos. La cuestión no es sólo de muros y ladrillos, bien parece saberlo Samuel Moreno.

La medida es transitoria y eso lo garantiza el decreto que tiene una fecha límite para su culminación. Ojalá no se inventen luego algún conejito para ampliarla como ha sucedido con el dos por mil, que ya va en cuatro por mil o con la ampliación de una hora para el Pico y Placa que termina la semana entrante, por citar dos ejemplos, y ojalá no aparezca en estos días un orangután que imponga un cuantioso incremento en el precio de la gasolina aduciendo que como se está consumiendo menos, la ciudad va a empezar a perder dinero. Con no rebajar el impuesto de rodamiento y el SOAT ya es suficiente. Ojo Samuel.

Transporte de Carga:

En lo que tiene que ver con este tema, no hay nada novedoso salvo separar los camiones de los vehículos escolares. El resto parece ser un cúmulo de tramitomanía y unos acuerdos que suenan bonito pero que en la práctica parecen utópicos. Eso de firmar un pacto “de buenas prácticas por la movilidad” con el gremio no es más que un eufemismo al igual que la exigencia de “un registro previo en página web para los envíos con vehículos que superen las 7 toneladas de carga para disminuir el impacto sobre la malla vial y la calidad de vida por la circulación de vehículos pesados en vías locales”.

En la realidad y no en la imaginación, los pactos se incumplen y los registros no registran. Se salva en este punto lo de la “construcción del Primer Corredor Logístico: Concesión Calle 13/ avenida de las Américas/NQS, en el marco del Plan Maestro de Movilidad”. Efectivamente esto es lo que se debe hacer, en lugar de prohibir el uso de automotores y por lo tanto restringir la libertad, hay que empezar a construir vías tanto para vehículos de carga como para particulares y de servicio público, así, por separado.

Bahías:

Excelente que se habiliten, ya era hora, esto favorecerá el comercio, la movilidad y la organización de la ciudad; frenará el abuso de muchos parqueaderos y proporcionará comodidad a los dueños de automóviles particulares. Ahora lo que toca es empezar a tumbar bolardos para olvidarnos del todo del señor Peñalosa. Y toca también empezar a regular, a futuro, los cobros por el estacionamiento en estos sitios no vaya y sea se nos aparezca el fantasma de las Zonas Azules y nos veamos enfrentados a enormes cobros y a brutalidades y arbitrariedades como las de los famosos cepos y los robos legales de carros por cuenta de los negocios redondos de las grúas.
Motos:
Muy bien la restricción para niños menores de 10 años y para mujeres embarazadas; bien lo de la prohibición del “zigzagueo” y lo de adelantar por la derecha como cualquier vehículo, pero no veo en qué pueda solucionar la movilidad el que un motociclista circule o no por los carrilles centrales, solo o con parrillero, si de todas formas el espacio que utiliza es el mismo.
La medida es pensada para reducir la accidentalidad pero incluso creo que es más seguro y más fácil que un motociclista circule por el centro y no detrás o entre buses, busetas, taxis y colectivos que como ya se sabe, hacen lo que quieren sin que nadie les diga nada. Hoy por ejemplo, un señor conductor de bus arrolló a un policía de tránsito por andar compitiendo con otro señor conductor de bus. El “Montoyita” debía la “bicocada” de 18 millones de pesos en comparendos.Las motos de dos tiempos, según me informan, ya hay muy pocas, de todas maneras si las piensan acabar, no sería justo con sus dueños que les pagaran el precio de un carrito de balineras. Ojo otra vez Samuel.
Seguridad de niños:
Aún no es claro si los cinturones de seguridad y las sillas infantiles deben ser utilizados sólo en vehículos escolares. Hay que recordar que el Código Nacional de Tránsito establece en su artículo 82 que los carros modelo 2004 y posteriores deben tener instalados cinturones de seguridad traseros, lo cual obviamente excluye a los anteriores. Esto lo ratifica la sentencia C-930-08 de la Corte Constitucional que declara exequible este artículo y por tanto exime a los vehículos anteriores al año 2004 del uso de estos aditamentos.
Creo que no es justo ahora pedir más esfuerzos a los miles de propietarios de carros particulares pues el uso de cinturón trasero, según estudios hechos por la misma corte no es absolutamente necesario y no estaría bien que se le diera rienda suelta a muchos con el negocito de los cinturones que con toda seguridad no dudarían en abusar con los cobros de instalación, lo cual sería otro golpe certero para los dueños de autos particulares.
En cuanto a las rutas escolares, su trabajo es el de transporte de niños por eso la obligatoriedad de los cinturones en ellas debe ser perentoria.
Gerencia en Vía:
Si mal no interpreto, esto de la Gerencia en Vía consiste en crear algo así como un centro de conciliación vehicular móvil que se encargue de dirimir conflictos entre las partes involucradas en choques simples o en problemas que se presenten en las calles por causa de los vehículos. Si no es así la idea no sería mala.
Entiendo que el espíritu de la norma es bueno pues pretende además crear acuerdos comunales para la solución de inconvenientes en la malla vial, eso es cultura ciudadana y hay que aplaudir todo lo que se haga frente a este tema.
Esperamos que los señores transportadores públicos se comprometan para reducir el número de buses, busetas y colectivos que transitan por la carrera séptima, luego por la 26 y la décima y que además como lo estipula esta medida, cumplan con el uso de paraderos, y con una buena prestación del servicio, que por supuesto, debe empezar por los conductores a quienes además deberían formar en atención al público, en relaciones sociales y en el respeto por la vida y los bienes de los demás.
Tecnología y Amor por Bogotá:
El uso de la tecnología es necesario y vital en una ciudad como Bogotá que como vemos sigue, en cuanto a movilidad, en el año 1978. También en este frente todo lo que se haga debe ser estudiado y analizado para que esa tecnología no termine empeorando las cosas. Cualquier inversión deberá verse retribuida con una ciudad más moderna, más tolerante, más serena y más incluyente.No sobra decir que lo moderno no implica acabar con lo que funciona bien, por tanto no es posible pensar en la chatarrización de vehículos particulares sean de los modelos que sean, siempre y cuando cumplan con las normas de seguridad que piden las revisiones técnico-mecánicas.
El comentario lo hago porque además he escuchado al Secretario de Movilidad diciendo que hay propuestas interesantes en tal sentido. Por tercera vez, ojo Samuel, el carro es una propiedad privada y el ciudadano es libre de comprar un carro último modelo, uno que tenga 40 años o un clásico mientras cumpla con la normatividad.
Como se observa el paquete de medidas de Samuel tiene sus pros y sus contras, como todo. Lo que sí es cierto es que los habitantes de Bogotá debemos ayudar a que la ciudad sea en el futuro una ciudad digna, decente y libre.
Ah, una última cosita: Repasen también el balance del primer año de gobierno de Samuel y verán que no es cierto, como muchos dicen, que no se haya hecho nada. Lo social también cuenta y mucho. Eso se lo aprendimos a Lucho, al César…

Foto central: alejo_farieta (flickr.com)


lunes, noviembre 17, 2008

La movilidad, el medio ambiente y la libertad

Foto: radio-diablo
Muchas situaciones difíciles afrontamos hoy en día los capitalinos: la movilidad, las condiciones del medio ambiente y para rematar, el uso de la libertad.

Mientras muchos luchamos y seguiremos luchando por el libre albedrío, la libre movilización, el respeto y la tolerancia hacia formas distintas de expresión y de pensamiento, otros pretenden achacar estos problemas al alcalde Samuel Moreno y además sumarle los inconvenientes frente a la inseguridad, al desempleo y hasta a la calidad de la educación.

Cifras en mano que dan cuenta del número de vehículos que circulan por las vías bogotanas, de los niveles de contaminación, de la misma inseguridad y del mismo desempleo, por citar sólo algunas, hay quienes atribuyen, por estas cifras, nada gratificantes, el resultado de once meses de gobierno del actual mandatario capitalino, que según dicen es desastrozo.

La verdad, creo que no es posible atribuirle a Samuel todos estos problemas. No creo que sea su culpa que circule 1`000.000 de vehículos particulares, 25.000 buses, busetas y colectivos, más de 50.000 taxis, o que, por ejemplo, la ciudad “se encuentre amenazada por los grandes complejos industriales, que comprometen la calidad del aire y del agua, la disponibilidad de zonas verdes y la atención a poblaciones expuestas a altos niveles de contaminación”. (Alejandro Arciniegas. http://capitulo27.blogspot.com/).

Lo que creo, efectivamente, es que las soluciones no pueden partir de la intolerancia de quienes gustan montar en bicicleta, movilizarse a pie o disfrutar de un maravilloso viaje por Bogotá en taxi, en bus o Transmilenio. De ninguna manera se puede pretender que los dueños de vehículos particulares sean todos millonarios ni que actúen de la misma forma irresponsable mientras conducen sus carros.

Decir que los carros particulares son los culpables de la hecatombe en el tráfico tiene su más y su menos. Simplista y lógico si nos dejamos llevar de las cifras, pero poco real si observamos el estado de las vías y la capacidad que tiene Bogotá para ofrecer a sus habitantes, a todos, los de bicicleta y los de BMW, condiciones dignas de movilidad.

Decir que son sólo los particulares los que contaminan no es racional ni objetivo pues hasta en los días sin carro se ha demostrado que incluso la contaminación sube debido al mal mantenimiento de los vehículos de servicio público y, obvio, al diesel que usa Transmilenio. Ese millón de carros particulares bien sincronizados contaminan menos que los cien mil públicos, e incluso la mitad, echando humo por toda la ciudad.

Lo que necesitamos es respeto y tolerancia de todos hacia todos. O sea soluciones concertadas en donde no quepa la duda de que se piensa en el bienestar de las mayorías sin ir en detrimento de las minorías. A Samuel, ya lo he dicho, no lo quieren dejar gobernar. Si lo hacen, posiblemente ganemos todos. Por eso resalto, en la columna de la derecha, la actitud del Representante David Luna.

No es posible que la libertad no se respete en una ciudad como Bogotá. El que quiera movilizarse y deba hacerlo, que lo haga como quiera, en bicicleta, a pie, o en los articulados, eso sí, con las condiciones dignas que debe ofrecer una ciudad seria. Esa libertad tiene sus límites, claro está, pero pretender que quienes tienen vehículos sean sometidos a más trabas para utilizarlos, es además de un atropello, una franca persecución, no sobra decirlo, que ya empezó hace rato por parte de la Policía de Tránsito, la Secretaría de la Movilidad, el DAMA, los taxistas y de los dueños de buses, busetas y colectivos.

José Salgar, el veterano e ilustre periodista ya ha propuesto en sus columnas de El Espectador, si mal no lo interpreto, algo así como una Ciudad Región, donde haya espacio para todos y donde se respeten las normas mínimas de convivencia, se preserve el medio ambiente y se viva mejor.

La situación no es fácil. Pero todas las soluciones, repito, deben partir de la base del respeto y en la no violación de la libertad de los demás.

Fíjense, por ejemplo, cómo no se ha respetado a los fumadores. Como se sabe, a partir del 4 de diciembre no será posible fumar dentro de espacios públicos cerrados, lo cual me parece excelente como ya lo dije en una columna pasada. Sin embargo, esa medida protege a quienes no tiene el vicio, pero no piensa en los que sí. Si hubieran permitido lugares cerrados con espacios abiertos para ellos, se hubiera respetado la libertad y el libre albedrío de las personas.

Indiscutiblemente el tema da para muchas páginas y no es fácil. Como nunca ha sido fácil que los seres humanos se entiendan, pero todos estos aspectos deben tenerse en cuenta antes de atacar a diestra y siniestra y de despotricar de un alcalde cuyas cifras, en once meses, no son tan precarias como las quieren hacer ver.

domingo, octubre 05, 2008

Veredicto

Foto: de a.Berbe

Hace casi dos meses el Canal Capital sacó al aire el programa Veredicto, conducido por el periodista Néstor Morales y dirigido por Daniel Coronel, bajo un formato con el cual se muestra cómo debiera funcionar la justicia oral en nuestro país: de una forma rápida y dinámica. Fiscal, defensor y testigos intervienen durante una hora para “condenar” o “absolver” a los acusados que en las primeras emisiones fueron El cartel de los sapos y la píldora del día después.

Los jueces son los televidentes quienes a través de llamadas o votando por Internet apoyan a la defensoría o a la fiscalía. Han resultado entretenidos estos programas y aunque a veces se enreda un poco por falta de ilustración al televidente en temas como la reforma a la justicia o el modelo económico de Uribe, cuenta con invitados de gran nombre pese al desempeño del fanático fiscal que proponía acabar con la píldora anticonceptiva, que más parecía un niño pataletudo en una exposición de colegio, menos mal el programa logró salvarse gracias a la sindéresis de la defensora.

La verdad, hace unos años, Judith Sarmiento había realizado un programa similar, pero el de hoy es una buena alternativa para quienes estamos hastiados de realities y de enlatados y queremos ver los domingos algo interesante en la televisión nacional. A propósito, qué bueno que haya empezado la Tvpolémica. Como ya lo habíamos anunciado en El Informante, llegó con nuevas ideas, con mayor participación del televidente y con una linda presentadora que le da alegría y complementa la experiencia de Adolfo Pérez, Wbeimar Muñoz, Édgar Perea y Óscar Rentaría.

Volviendo con Veredicto, Morales asume muy bien su papel de moderador aunque en algunas ocasiones sus preguntas a los testigos muestran el sesgo que empieza a tomar frente a los argumentos de las partes. De todas formas eso no ha empañado su gran desempeño y su seriedad para conducir el programa.

Lo que sí sorprende, si es que ya uno debe sorprenderse de algo en Colombia, es la votación final del público. No sé si será mojigatería o puritanismo, o si es falta de comprensión o un gran nivel de ignorancia, no sé, lo que muestra el público televidente. Pero como “la voz del pueblo es la voz de Dios”, pues toca aceptar los veredictos así no sean los correctos. Quizás sea eso lo que sucede con la justicia de verdad, se premian los argumentos fanáticos y ramplones y se condenan los serios y responsables.

A la gente le dio, en el primer programa, por apoyar al general Sergio Naranjo, director de la Policía quien adujo que El cartel de los sapos era una apología al delito y que mostraba una imagen falsa de la Policía Nacional. No entendieron, ni el público ni el general, que es una serie de televisión que muestra hechos reales a partir de ficciones creadas por el director y los libretistas y quisieron tapar el sol con un dedo. Increíblemente lo que nos mostró el fallo y la argumentación de Naranjo fue una censura a la historia y a la actualidad nacional. Si en sus manos estuviera, prohibirían exhibir películas de Al Capone, de Hitler, de Pablo Escobar y hasta la aparición, en cualquier medio, de personajes como Pilatos, Napoleón, Ben Laden o Muammar Al-Gaddafi.

Pero no se queda atrás la decisión del siguiente programa. Por amplia mayoría a la gente se le ocurrió votar que la píldora del día después era un abortivo y no un anticonceptivo y que por tanto debería retirarse del mercado. Tamaño exabrupto. Ni siquiera a una funcionaria del Invima le creyeron y terminó ganando el fanatismo religioso y la argumentación pobre y poco profunda.

Habrá que indagar qué tipo de público está viendo ese programa, pero lo que muestran las votaciones es que se trata de uno bastante mojigato y poco inteligente. Como yo lo he visto dos veces, quizás muchos me califiquen de esa forma, lo cual poco me interesa si realmente la democracia empieza a servir no sólo para elegir malos gobernantes sino para opinar con seriedad y con sentido de la razón.

Felicitaciones Néstor y Daniel, Hora 20 en Caracol radio, Noticias Uno en el Canal UNO y Veredicto en Canal Capital, son muestra de su gran profesionalismo y además, de que hay maneras distintas y serias de hacer periodismo.

lunes, agosto 18, 2008

La seguridad en Bogotá

Foto: de cgsb2007
Paradójico que en un país como Colombia donde, según José Obdulio Gaviria, el arrogante asesor presidencial, ya no hay guerrilla, ni desplazados, ni inseguridad, ni narcotráfico, mejor dicho donde se puede vivir sin pobres, sin hambre y sin roscas como las que criticó el Presidente hace poco, es decir que un país que bien podría ser la verdadera sucursal de cielo, tenga una capital insegura.

Muy raro porque como todos los males ya están erradicados, no es posible que Bogotá esté siendo víctima de oleadas de violencia, de sicariato, de homicidios y de hurtos. A no ser que el único mal que todavía queda sea Samuel Moreno Rojas, nuestro alcalde, quien definitivamente parece ser persona no grata en el círculo paisa que gobierna en el Palacio de Nariño y a quien parece también, hay que desprestigiar a toda costa con campañas mediáticas o con declaraciones inescrupulosas como las del ministro Juan Manuel Santos a quien se le ocurrió que pedirle resultados al general Palomino era regañarlo.

Es una majadería decir que Bogotá está siendo víctima de la violencia máxime cuando la ciudad siempre ha sido insegura, cuando desde hace muchos años es caldo de cultivo para bombas, para crímenes, para robos de vehículos y de apartamentos, para atracos y para grupos de guerrilla urbana.

Ese cuento es muy viejo sólo que a Samuel no hay que dejarlo gobernar. Si se hace puede volverse un verdadero peligro para las futuras aspiraciones presidenciales de los ministros Santos, Arias y hasta del mismo José Obdulio (si es que Uribe algún día los deja, claro está). Por eso no se puede, en Bogotá, aplicar la política de Seguridad Democrática porque la seguridad en Bogotá es problema del alcalde cuando de resultados se trata, pero de Santos cuando la cosa es de protagonismo, si no recuerden la abusiva participación del Mindefesa en un consejo de seguridad y la sobradez con la que dice que el alcalde no puede oponerse a los “buenos oficios” del gobierno para garantizar la tranquilidad de los capitalinos.

La guerra que le están haciendo a Moreno no es un falso positivo, es en efecto, un plan sólo comparable con el operativo que dio como resultado la baja de Raúl Reyes o con la Operación Jaque. En él juegan un papel de primer orden los medios, los mismos concejales que quisieron desestabilizarlo cuando no aprobaron la armonización presupuestal y por supuesto, el gobierno nacional.

Lo raro además, es que Samuel logró construir un Plan de Desarrollo en el que de cada diez pesos, siete van a ser destinados a garantizar los derechos fundamentales de la gente y comprometer al gobierno nacional en la construcción del metro, según lo dice en entrevista para el diario El Espectador el pasado 17 de agosto. Va a poner en funcionamiento las bahías para parquear, cosa que se pedía a gritos desde hace años, empezará la fase III de Transmilenio, ha dejado de perseguir a sangre y fuego a los vendedores ambulantes, a quienes obviamente hay que reorganizar, conformó un buen gabinete y pinta a futuro, si lo dejan, como un transformador de la ciudad.

Y es raro porque como el alcalde es el mal hecho hombre, pues todos estos no son logros sino errores de las estadísticas. Tal vez el reciente Informe de Desarrollo Humano de la ONU, sea un estudio mal realizado y lo que dice frente a la seguridad sea falso. Muestra el informe que “a pesar de la percepción de inseguridad de los bogotanos, las cifras demuestran que la seguridad ciudadana ha aumentado”. Obviamente eso es producto de administraciones anteriores y de los ocho meses de la actual pero claro, Samuel no ha hecho nada y por consiguiente hay que seguir desprestigiándolo y hacerle la vida imposible para validar y demostrar que si no es Uribe y su séquito nada es posible.

Este paraíso que es Colombia según Obdulio, tiene un infiernito y se llama Bogotá. Cómo no si el alcalde no es ni de la U, ni de Cambio Radical, ni de ninguno de los partidos de gobierno. Si perteneciera a alguno de ellos, con certeza, la Seguridad Democrática ya habría pasado por la ciudad.

A Moreno hay que darle tiempo. Uribe lleva seis años y tiene aún muchas deudas pendientes.

jueves, julio 24, 2008

Violencia para impartir justicia

Foto: sabacho393
Usar emblemas de la Cruz Roja Internacional para realizar acciones militares, así no se use en ellas ni un solo disparo y no haya ni un solo muerto, pagar, según se dice, a congresistas para que voten de determinada manera y desalojar a una familia de la tercera edad a punta de tanquetas y de policía antimotines, no se aleja mucho de la escalofriante filosofía de la guerrilla y de la izquierda recalcitrante que justifica la combinación de todas las formas de lucha.

La supuesta angustia del oficial que usó la cruz roja de la institución humanitaria del mismo nombre y del otro que también usó el logo de Telesur en la famosa Operación Jaque, se equipara únicamente con el dolor y el sufrimiento de la pareja de ancianos que en la mañana de ayer fue sacada de su casa a la brava, con golpes, aún en pijama y en medio de los gritos desesperados de sus familiares y vecinos.

La diferencia es que mientras a los oficiales del Ejército se les perdona y se le premia, a los otros se les trata como delincuentes y como criminales luego de haber pagado 80 millones de pesos por una casa que costaba 14.

El asunto aquí no es entrar a defender a la familia desalojada porque si tenían una deuda con un banco, es decir con una hiena, pues tocaba cumplir con las obligaciones y no dejar de pagar como el mismo dueño o ex - dueño del inmueble lo aseguró, pues según él, luego de 10 años “no volví a pagar”. Con los bancos hay que saldar las deudas a como dé lugar y cancelar hasta el último céntimo, porque de centavo en centavo y cobrando hasta por pedir un saldo es como se enriquecen y para ello, no tienen contemplación ni escrúpulos de ninguna índole.

De tal modo que el no haber pagado durante los últimos tiempos, así lo hubieran hecho en una década fue un gravísimo error y las leyes hay que cumplirlas. Lo que hay que ver es cómo se cumplen. No es admisible la actuación de la Policía, tampoco la de la familia, pero mucho menos la de un Estado que ofrece garantías a los verdaderos delincuentes y maltrata al ciudadano del común, al que con lágrimas y sudor trata de pagar una casa que termina saliéndole cinco veces más cara de lo que en un inicio la compró, al que vende en las calles y tiene que salir corriendo cada vez que ve un policía, al que no tiene dinero para pagar abogados, al desempleado, al obrero, al iletrado.

Ya sabemos que son cosas del sistema, del capitalismo voraz y feroz y que soñar con uno social es un exabrupto y hasta una estupidez. Empero, no estaría mal que tanto izquierdas como derechas dejen las palabras y se centren más en las acciones. También conocemos que el discurso de la justicia social es muy bonito pero irreal, aunque tampoco sobrarían acciones para proteger a los desvalidos y necesitados.

La justicia en este país debería ser eso, justicia. Pero hay hechos que no sólo la ponen coja y ciega sino que la asesinan. Las formas de conciliación, sobre todo con las entidades financieras, son sólo una ilusión. Con ellas, conciliar es pagar o atenerse a las consecuencias que, como ya hemos visto, son tan inhumanas como los cilindros, los roquetazos, los crímenes y los secuestros de guerrilleros y paramilitares.

Ahora es cuando uno quisiera realmente ver un corazón grande y valiente, como el que dice tener el presidente Uribe, quien arregla en los Consejos Comunitarios los problemas más insignificantes y hasta intrascendentes para el país, pero que ni se inmuta con situaciones como las de ayer.

jueves, julio 10, 2008

Felicitaciones Presidente, pero…

Foto: QuiDam EsPELeTia__

El 26 de octubre del año 2006 escribí una columna donde manifiesto que cuando el presidente Uribe sea merecedor de congratulaciones de mi parte, se las daré sin pensarlo dos veces. Creo que ha llegado la hora, y creo además, que el durísimo golpe que ha propinado a las Farc con el rescate de Ingrid y de otros catorce secuestrados, ha sido motivo de alegría para Colombia y sin duda, el mayor éxito de su gobierno.

Felicidades señor Presidente. Su terquedad dio frutos y no puedo más que reconocer que el operativo militar de la semana pasada es una lección para las Fuerzas Armadas de otros países, pues según especialistas, sólo es comparable con los perfectos operativos del Mossad israelí.

De todas formas, y no es por aguar la fiesta, no sobra recordar que el conflicto colombiano no ha terminado y que en palabras de la misma Ingrid Betancourt, la violencia en nuestro país no se acaba mientras haya injusticia social.

No es posible pensar en la paz cuando ministros como Palacio y Arias toman medidas descabelladas y absurdas. ¿Cómo puede haber paz cuando la gente tiene que hacer colas insoportables, inhumanas y degradantes no para que les regalen nada sino para pagar su derecho a salud y pensión?

¿Cómo puede haber paz cuando a los campesinos se les desconoce y ahora se les prohíbe vender la leche que ellos, sus padres, sus abuelos y sus tatarabuelos se han tomado desde tiempos inmemoriales?

Esos dos últimos casos por sólo citar algunos, porque la lista se haría interminable si nos ponemos a recordar todas las perlas de los Ministros del Despacho.

Ah, y tampoco se puede olvidar que aunque se traten de limar asperezas, las relaciones internacionales y con las altas cortes caminan por la cuerda floja. Y menos que en el monte quedan cientos de secuestrados que esperan recobrar la libertad sin que se ponga en riesgo sus vidas.

lunes, junio 23, 2008

La improvisación de la salud

Foto: priscilla.mora

No hay derecho. Una situación que llega a las instancias a las que llegó esta mañana, cuando más de un centenar de ancianos no tuvieron más remedio que bloquear la Avenida Caracas a la altura de la calle 25 en Bogotá, porque el Seguro Social no les atendía sus dolencias, no le deja a uno mucho qué pensar frente al porvenir de este país.

Cuando una persona de la tercera edad se ve obligada a protestar en la calle porque los derechos que ha adquirido no les son respetados; cuando personas que le entregaron su vida a este país, trabajando y cotizando para conseguir una pensión o un servicio de salud así sea miserable, no son tenidas en cuenta sino burladas, uno no puede más que pensar que definitivamente aquí no hay ningún futuro.

Y lo peor del caso es que la burla es mucho más cínica y grotesca de lo que uno pudiera imaginar. Solucionaron el problema con pañitos de agua tibia, a los ancianos los atendieron porque se hicieron atender a la brava, pero la real solución no se ha dado ni se dará en poco tiempo. Que el ministro de la Protección Social salga a decir que en una hora va arreglar el problema no es serio. Y no es serio porque queda en evidencia la improvisación con la que se liquidó el Seguro Social.

Uno no sabe a ciencia cierta qué va a pasar con los abuelos, quiénes los van a atender y en dónde. Hay confusión y los canales de comunicación para orientar a la gente han sido ineficaces. No es más sino preguntarle a alguno de ellos qué va a pasar con su salud para darse cuenta de la desorientación que tienen.

Y no es más sino observar las largas filas en los centros que les están prestando el servicio médico para descubrir que la tercera edad no es una etapa de la vida sino la muerte lenta como una señora lo dijo en medio de su angustia.

Parece ser que aquí en Colombia lo único importante es ver cómo se le hace la zancadilla a la Constitución para reelegir a Uribe "per saecula saeculorum" y cómo se venden las conciencias para hacer acuerdos políticos o alianzas que monten a algún “vivo” en el solio de Bolívar.

Como siempre, los problemas no se evidencian hasta cuando estalla el polvorín, lo cierto es que no es digno, ni justo que a la tercera edad se le dé un tratamiento de cuarta. Todos vamos para allá, ojalá nuestra vejez no sea como la de estos ancianos de hoy.

Habrá que oír al ministro Palacio el próximo miércoles en Radiosucesos RCN, quien aceptó la invitación de Gossaín para responder, a las siete de la mañana, las quejas de los usuarios del Seguro Social. Seguro saldrá con que el cáncer se cura con goticas de limón.

lunes, junio 02, 2008

Fumar es un placer…

Foto: Jorge Louzao Penalva

Estoy de acuerdo con la Resolución 1956 del Ministerio de Protección Social que prohíbe de manera expresa el consumo de cigarrillo en espacios cerrados públicos y estoy de acuerdo porque aunque fumo, soy respetuoso de quienes de manera libre y consciente no lo hacen porque consideran, como se ha demostrado científicamente, que es nocivo para la salud.

Soy respetuoso, también, con quienes no beben o con quienes no hacen deporte o con quienes, por ejemplo, no toman chocolate o no consumen leche. De igual manera con aquellos que se reúnen en iglesias cristianas o católicas o protestantes. Respeto a quienes viven solos y a quienes no piensan como nosotros. Me quito el sombrero ante los grupos indígenas que de manera responsable, consciente y seria hacen uso del yagé para ciertos rituales porque eso hace parte de su cultura.

Respeto a quienes comen culebras y perros y todo lo que se mueva, respeto a los negros, a los blancos, a los mestizos, a los amarillos, a los que creen y a los que no creen en Dios. En fin, entiendo que todos somos diferentes, pensamos distinto, vivimos de maneras heterogéneas y disfrutamos con cosas nada similares.

Y como soy respetuoso, pues lo mínimo que espero es que me respeten auque sé que pedir eso en Colombia, donde se mata por religión, por política o por pensar diferente, es como pedir peras al olmo. De todas formas no estaría mal que a los fumadores no nos aniquilen socialmente porque ya el humo se está encargando de eso.

Excelente que el Ministerio propenda por la salud de todos y que cuide a quienes no están llenando sus pulmones con compuestos tóxicos. Esa es una buena medida. No estoy defendiendo el cigarrillo, porque aunque fumar sea un placer, reconozco que es un hábito nocivo y perjudicial, lo que sí me gustaría es que cada uno hiciera un acto de contrición y descubriera que hay muchos malos hábitos que también son peligrosos pero que no por ello es imprescindible que se menosprecie, se irrespete y se intimide a quienes los tienen.

No pretendo que a los fumadores se nos trate de manera privilegiada pero no es posible que seamos tratados como delincuentes. Por eso, habilitar zonas especiales, en espacios abiertos, para todos los que fuman, es perentorio, sano y plausible.

Espero algún día poder dejar ese mal hábito, ojalá no sea demasiado tarde, pero mientras tanto, espero también que los no fumadores no me miren mal, no salgan corriendo cuando me vean fumar como si tuviera una enfermedad contagiosa o como si fuera el mismísimo Satanás. Espero que algún día la tolerancia, que es respeto y no aguante, reine en este país plagado de fosas comunes, de corrupción y de narcotráfico.

Así como mi libertad termina cuando empieza la de los otros, anhelo que esos otros sean libres sin que a mí me condenen y me repriman por un acto voluntario, consciente, intencional y en pleno derecho por mi condición de mayor de edad, aunque sea perjudicial para mi salud. Asumo las consecuencias de mis actos.

Por último, no estaría mal tampoco que el Ministerio de la Protección se preocupara por buscar alternativas para que los servicios de salud en este país fueran un poco más dignos y decentes. Hay que trabajar desde la educación y humanización de los médicos hasta la abolición de trámites innecesarios que, por engorrosos, terminan matando más gente de la que se muere diariamente por fumar.

lunes, mayo 26, 2008

La ciclovía no hay que modificarla... hay que acabarla

Foto: MarcosJulian
Cuando en Bogotá se den las condiciones para que el tráfico realmente fluya como debe ser, sin la absurda idea de chatarrizar vehículos particulares y la nefasta propuesta de conservar una ciclovía que empeora aún más las condiciones de movilidad, entonces sí se puede pensar en dejarla quieta tal y como está, según decía un editorial del diario El Tiempo de hace unos días.

Que no vengan con el cuento ahora de que ese robo de espacio público nos une a todos. Nada más falso, a esa guachafita de los domingos asisten quienes no han entendido que si se quiere hacer deporte pues para eso están los parques, a algunos de los cuales se accede, entre otras cosas, en forma gratuita.

Ni más faltaba que las calles de Bogotá sigan siendo escenarios de eventos deportivos o espacios para vender desde morcilla hasta salpicones. Lo que debe ser, que sea, pero en los sitios adecuados y acondicionados para fines específicos. No es posible que a la brava, quienes no desean hacer deporte sino salir en el vehículo a otros lugares de diversión, tengan que soportar un trancón auspiciado por el Distrito.

Sigue moviéndose, quién lo creyera, el suizo Peñalosa , azuzando a sus amigos de El tiempo y a los del Congreso, para que continúen patrocinando invasiones del espacio público. No le bastó con llenar los andenes de bolardos sino que ahora se le ve poniéndole palos a la rueda al proyecto de ley que lideraba el fallecido representante José Fernando Castro Caycedo a quien, dicho sea de paso, no sólo le cabía el país y la ciudad en la cabeza, sino que además, murió como lo conocimos, defendiendo sus ideas en forma decente.

Los 1.3 millones de bogotanos que hacen uso indebido de las calles en las ciclovías, generarían muchos más empleos de los 300 directos y de los 1.000 indirectos que nombra el diario, si quienes se lucran con los “deportistas” fueran reubicados en los parques de una forma seria, ordenada y decente.

Las cosas cada día están peores en estos tiempos de postmodernidad y lo simple se vuelve complicado y absurdo. No sé qué hay que pensarle a algo tan lógico como que las calles deben ser para los carros, los andenes para las personas y los parques para quienes deseen hacer deporte.

Ojalá los “parafarcoyidiscongresistas” actúen con lo poco de decoro que les queda y tomen una decisión acertada en este caso.